Saturday, April 25, 2009

LA POSTA.

Toda embozada en su chal negro, la noche se había desgajado sobre la colina. De su pecho, un prendedor de luna-plata se quitó, dejándolo entre las ramas de un árbol de jenízaro entre cuyas raíces me encontraba agazapado en mi posta.

De esa profunda oscurana reapareció como la noche anterior, tres lucecitas al otro lado del río, por donde comenzaba la trocha, avanzando hasta perderse entre el caserío. La latidera de perros hería el silencio de la noche.Tuti, que posteaba a unos pocos metros de mí, se acercó para susurrarme: “Está chiva esa chochada… ¿y sabés qué decía mi abuela?”. “¿Qué decía tu abuela Tuti?”. “Pues que los perros ven al diablo en la noche”. “No digás pendejadas Tuti, quienes vamos a ver al diablo cuando amanezca seremos nosotros. Mejor pelá bien los ojos… ¡mirá!, ya las luces desaparecieron”. En ese momento vinieron a mi memoria las palabras de don Chinto resonando como golpes estentóreos dados dentro de una lata vacía: “Pues ya le digo, aquí mismito pasaron los chilotes* y a la mañana siguiente estalló La Purísima!*”

Una sensación helada me recorrió el espinazo. Chilotes y purísimas se me hicieron un solo torozón en la garganta, que apuré con un trago de frío café que me quedaba en el pocillo.
Las manos con sudor helado sujetaron más fuerte el fusil, el frío al colárseme a través del raído uniforme verde olivo, me calaba desde los tuétanos hasta la misma conciencia. Me quito la gorra para con ella espantar a los chayules que me tienen pipiriciego, mientras los ladridos de los perros se van calmando poco a poco, para dejar entre pausas cada vez más largas sólo el murmullo del río Coco, que como estela fugaz corría raudo entre un verdor negro matizado por pinceladas rojizas del amanecer. Una noche más del aquelarre de las postas había cesado.

 Otto Aguilar - 
 Berkeley 4/25/09

*chilotes = contras. *purísima=combate
Ilustación: grabado de Alicia Zamora, archivo La prensa.
Publicado por la Prensa literaria el 4/25/09 :

Saturday, April 4, 2009

Daguerrotipo virtual.


  Con enigmáticas y subyugantes fuerzas de alquimia cósmica, el viejo espejo del tocador que perteneció a Antonio y que por azares del caprichoso destino está ahora en mi cuarto, me ha desnudado. Plantado ante el espejo, comienzo a escudriñar en un afán artístico y con placer narcisista de ribetes eróticos, el sensual juego de la luz, recorriendo las sinuosidades de mis muslos, de mi sexo, de mi abdomen y pectorales, cubiertos por tupida vellosidad, como peinada grama que cubre un paisaje desolado.

  Mientras convierto esta imagen de mi desfachatez que el espejo arroja, en líneas, sombras y luz, sujetas a un armónico arabesco de mi anatomía, me veo rodeado poco a poco, de voluptuosas escenas eróticas de Antonio con su amante de turno.  Obscenas y delirantes posiciones de improvisado kamasutra, con aquellos sus ojos en blanco como en trance, que nunca olvidaré, forman un caprichoso-perverso-collage-orgiástico, grabado en el azogue del espejo, por el tiempo.

  El mágico archivo de prohibidas imágenes que este viejo espejo atesora, se me revelan en todo su pasado esplendor. En intermitentes minutos mi imagen suplanta la del amante de turno de Antonio, cual manipulable realidad virtual de monitor. Y así me posee entre excitantes y depravadas palabras al oído y en un enlazamiento de nuestros libidinosos cuerpos, como cuando mi anatomía era el templo de su veneración.

  Después de tres días de claustrofóbica orgía artística, las sinuosas líneas, las sombras y las luces de mi abandonada figura, dibujada aparece sobre el papel y yo aún delirante y tembloroso, azogado estoy en mi lecho con el recuerdo clavado en mi piel como mil astillas de cristal.

Otto Aguilar
Dibujo: Autorretrato - lápiz carbón sobre papel - 19 x 22"
Abril 3, 2009

Wednesday, March 11, 2009

SINTESIS RARA DE UN SIGLO LOCO.



Hace un par de años el escritor Blas Matamoros publicó una biografía en la que por primera vez quizás, se quiere retratar al poeta Rubèn Darío como un apasionado del "amor que no se atreve  decir su nombre"; por supuesto la reacción de algunos estudiosos darianos nicaraguenses, tal vez más que por desmentir semejante sacrilegio que motivados por rigor biográfico,, no se hizo e sprarar y, mo tivados por esa medieval homofobia a todo aquel que haya ingresado a los "jardines del amor perverso", dejaron caer su veredicto.  Ramón del Valle Inclán en su libro Sonata de estío, anotaba:

"...Leyendo a ese amable Petronio, he suspirado más de una vez lamentando que los siglos hayan hecho un pecado desconocido de las divinas fiestas voluptuosas. Hoy, solamente en el sagrado misterio vagan lassombras de algunos escogidos que hacen renacer el tiempo antiguo de griegos y romanos, cuando los efebos coronados de rosas, sacrificaban en los altares de Afrodita. Felices y aborrecidas sombras: me llaman y yo no puedo seguirlas!. Aquel bello pecado, regalo de los dioses y tentación de los poetas, es para mí un fruto hermètico. El cielo siempre enemigo dispuso que sólo las rosas de Venus floreciesen en mi alma y, a medida que envejezco, eso me desconsuela más. Presiento que debe ser grato, cuando la vida declina, poder penetrar en el jardín de los amores perversos... Sólo dos cosas han permandecido siempre arcanas para mí: el amor de los efebos y..."

No he leido el controversial libro, pero parece ser que el escritor Blas se basa en muchas cartas, poemas, y anecdotas de Rubèn para sugerir tan polèmica conclusión. Muchos estudiosos de Darío, lo han retratado añadièndole o encajándole el retrato que de èl a cada quièn se le antoja, de acuerdo a sus intereses y propósitos; quizás Blas haya caído en la misma tentación de encajarle a Darío su propio Darío, mientrás Rubèn se reiría maliciosamente de todos ellos, desde esa otra dimensión del más allá, si existiese. El hecho de poseer una alta sensibilidad humana, permitió la comprensíon y no el rechazo de la homosexualidad como tal, de parte de escritores como Darío y Valle Inclán entre otros más de esa època; pero sería un sofisma concluir a partir de esto, con que hayan asumido tal opción sexual. Lo cierto es que Darío igual que don Valle Inclán, no fuè insensible al espinoso tema, como podemos ver en su texto titulado Purificaciones de la piedad del libro Peregrinaciones, al respecto de el proceso judicial por homosexulidad en contra de Oscar Wilde:

"Un hombre acaba de morir, un verdadero y grande poeta, que pasó los últimos años de su existencia, cortada de repente, en el dolor, en la afrenta, y que ha querido irse del mundo al estar a las puertas de la miseria. Este hombre, este poeta, dotado de maravillosos dones de arte, ha tenido en su corta vida sobre la tierra los mayores triunfos que un artista pueda desear, y las más horribles desgracias que un espíritu puede resistir....

El desventurado Wilde cayó desde muy alto por haber querido abusar de la sonrisa. La proclamación de cosas tenidas por infames, el brummelismo exagerado, el querer a toda costa èpater les bourgeois-...

Luego vino el escándalo de un proceso cèlebre, que empezó con muchas risas y acabó con mucho crujir de dientes , en un suplicio inquisitorial...y que conmovió a todos los hombres de buen corazón y principalmente a los artistas.

Y luego vino lo peor! La cobardía de sus amigos y colegas, que olvidando toda piedad, se alejaron en absoluto de èl, como de un leproso, no le llevaron ningún consuleo a sus negras horas de prisión...

Este mártir de su propia excentricidad y de la honorable Inglaterra, aprendió duramente en el hard labour que la vida es seria, que la pose es peligrosa, que la literatura, por más que se suene, no puede separarse de la vida; que los tiempos cambian, que Grecia antigua no es la Gran Bretaña moderna, ...y que a la sociedad, mientras no venga tina revolución de todos los diablos que la destruya o que la dè vuelta como un guante, hay que tenerle, ya que no respeto, siquiera temor; porque sino la sociedad sacude; pone la mano al cuello, aprieta, ahoga, aplasta!."

Otro grande como fuè Amado Nervo, uno de los poetas amigos de Darío, escribió el siguiente poema cuyo título y temática es bien explícito sobre el espinoso tema, que en pleno s. XXI sigue desvelando a muchas mentes medievales.

ANDROGINO

Por tí, por tí clamaba, cuando surgiste,
infernal arquetipo, del hondo Erebo
en tus neutros encantos, tu faz de efebo,
tus senos pectorales, y a mi viniste.

Sombra y luz, yema y polen a un tiempo fuiste,
despertando en las almas el crimen nuevo,
ya con virilidades de dios mancebo,
ya con mustios halagos de mujer triste.

Yo te amè porque, a trueque de ingenuas gracias,
tenías las supremas aristocracias:
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo,

porque sabías mucho y amabas poco,
y eras síntesis rara de un siglo loco
y floración malsana de un viejo mundo.




















Monday, January 19, 2009

Edgar Allan Poe, 200 years later.


En el prólogo del libro de cuentos de intriga y terror de Edgar Allan Poe, Charles Baudelaire anota lo siguiente:" Lo digo sin avergonzarme, porque siento que esto nace de un profundo sentimiento de lástima y ternura: Edgar Poe, borracho, pobre, perseguido, paria, me agrada más que tranquilos y virtuosos, un Goethe, o un W. Scott. Gustosamente diría de èl y de una clase especial de hombres, lo que el catecismo dice de nuestro dios: "sufrió mucho por nosotros".
Poe fue un excelente dibujante, curiosamente además de su genialidad como escritor, tenía en común èsta virtud, y la adicción al alcohol con el poeta nicaraguense Carlos Martínez Rivas, quien tenía un gato llamado Poe.
Tambièn ambos poetas llenaron sus paredes de dibujos, muchos condiscípulos de Poe recuerdan haber visto dibujos en las paredes del cuarto de Poe, y algunos de ellos se preguntaban si èl llegaría ser artista o un poeta. Uno de los estudiantes recuerda, encontrar a Poe en el proceso de copiar una estampa de los poemas de Byron, en el cielo de su techo. Que tipo de pistas a la imaginación de Poe, podríamos tal vez encontrar si pudieramos quitar la pintura blanca que cubre las paredes de su cuarto para revelar los trazos de su arte!.link http://www.literarytraveler.com/issue/edgar_allan_poe_author.aspx


Edgar Allan Poe
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Edgar Allan Poe (Boston, 19 de enero de 1809 - Baltimore, 7 de octubre de 1849) fue un escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia-ficción.[1] Por otra parte, fue el primer escritor estadounidense que intentó hacer de la escritura su modus vivendi, lo que tuvo para él consecuencias desastrosas.[2]
Fue bautizado como Edgar Poe en Boston, Massachusetts, y sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia, Frances y John Allan, aunque nunca fue adoptado oficialmente. Pasó un curso académico en la Universidad de Virginia y posteriormente se enroló, también por breve tiempo, en el ejército. Sus relaciones con los Allan se rompieron en esa época, debido a las continuas desavenencias con su padrastro, quien a menudo desoyó sus peticiones de ayuda y acabó desheredándolo. Su carrera literaria se inició con un libro de poemas, Tamerlane and Other Poems (1827).
Por motivos económicos, pronto dirigió sus esfuerzos a la prosa, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época; llegó a adquirir cierta notoriedad por su estilo cáustico y elegante. Debido a su trabajo, vivió en varias ciudades: Baltimore, Filadelfia y Nueva York. En Baltimore, en 1835, contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm, que contaba a la sazón 13 años de edad. En enero de 1845, publicó un poema que le haría célebre: "El cuervo". Su mujer murió de tuberculosis dos años más tarde. El gran sueño del escritor, editar su propio periódico (que iba a llamarse The Stylus), nunca se cumplió.[3]
Murió el 7 de octubre de 1849, en la ciudad de Baltimore, cuando contaba apenas 40 años de edad. La causa exacta de su muerte nunca fue aclarada. Se atribuyó al alcohol, a congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas.[4]
La figura del escritor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura de su país y puede decirse que de todo el mundo. Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida, autores tan dispares e importantes como Charles Baudelaire, Fedor Dostoyevski,[5] [6] [7] Franz Kafka,[8] H. P. Lovecraft, Ambrose Bierce, Guy de Maupassant, Thomas Mann,[9] Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, etc. El poeta nicaragüense Rubén Darío le dedicó un ensayo en su libro Los raros.
Poe hizo incursiones asimismo en campos tan dispares como la cosmología y la criptografía. Su trabajo ha sido asimilado por la cultura popular a través de la literatura, la música, tanto moderna como clásica, el cine (por ejemplo, las muchas adaptaciones de sus relatos realizadas por el director estadounidense Roger Corman), el cómic, la pintura (varias obras de Gustave Doré, v. gr.) y la televisión (cientos de adaptaciones, como las españolas para la serie Historias para no dormir). (Véase Repercusión de Edgar Allan Poe.)
En una de sus cartas, dejó escrito:
Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.



Texto tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Allan_Poe


The mysterious death of Poe, by John Evangelist walsh.


With the publication of three short tales in the 1840, Poe invented the detective story. Then his own sudden and bizarre death created a real-life mystery, still unsolved after 150 years, as tantalizing as any of his famous stories.



While traveling alone from Richmond, Virginia to New York City, Poe disapeared for nearly a week. When seen again he was terribly drunk and nearly dead in Baltimore. In the hospital, he could not tell where he had been all the time or who he had been with. Four days later, after periods of raving delirium, he died. The immediate cause of death given was congestion of the brain, or inflammation of the brain, catch-all medical phrases of the day.


At first no one seriously doubted that Poe died as result of complications aristing from drunken debauch. Inevitably, however, as the time passed, Poe adherents tried to lessen his personal responsability in the matter, suggesting many theories of a physical nature about precipitating causes -epilepsy, heart disease, a beating from lawless thugs, a diabetic coma, rabies, and a blow on the head among others. But no one had seriously probed the mystery of that missing week...until now.


Credit MIDNIGHT DREARY, the Mysterious Death of Edgar Allan Poe, by John Evangelist Walsh.

Link in english http://en.wikipedia.org/wiki/Death_of_Edgar_Allan_Poe

Link in spanish http://es.wikipedia.org/wiki/Muerte_de_Edgar_Allan_Po



The nexts pictures and information about Poe, are in the site made by Robert Giordano.


While the pages inside are in relatively good condition, the cover and binding are not in good shape. The book only contains poetry and is rather small, roughly 5" by 7.5" and about 1" thick.


It was obviously designed to be easily carried. It looks as though this book was carried and read often, perhaps being read by one lover to another.



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An account by Hervey Allen, August 1927:

[Poe] traveled by steamer to Baltimore and arrived there on September twentyninth. Exactly what happened to him in that city cannot now be ascertained. An election was in progress, and the preponderance of evidence points to the fact that he began to drink and fell into the hands of a gang of repeaters who probably gave him drugged liquor and voted him. On October third he was found by Dr. James E. Snodgrass, an old friend, in a, horrible condition at a low tavern in Lombard Street. Summoning a relative of Poe, Dr. Snodgrass had the now unconscious and dying poet taken in a carriage to the Washington Hospital and put into the care of Dr. J. J. Moran, the resident physician. Several days of delirium ensued with only a few intervals of partial consciousness. He called repeatedly for one "Reynolds," and gave vent to every indication of utter despair. Finally on Sunday morning, October 7, 1849, "He became quiet and seemed to rest for a short time. Then, gently, moving his head, he said, 'Lord help my poor soul.'" As he had lived so he died--in great misery and tragedy.
Poe is buried in the Old Western Burial Ground in Baltimore, Maryland. Every January 19, Poe's birthday, for more than fifty years a man dressed in black and fedora has left cognac accompanied by three red roses on Poe's grave.
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This daguerreotype belonged to Poe's one-time fiancee and long-time supporter, Sarah Helen Whitman. On November 13, 1848, Poe had this daguerreotype taken for Sarah Helen at the studio of Masury and Hartshorn, in Providence, Rhode Island. Poe is 39 years old.






This daguerreotype of Poe was made by William Pratt approximately 3 weeks before Poe died, in 1849. Poe, arguing that he was not suitably dressed, was coaxed upstairs and photographed. Poe was 40 years old.





Another daguerreotype of unknown origin, from sometime in May or June, 1949. Poe turned 40 in january and his health was declining.


Credit of Robert Giordano

http://poestories.com/index.php