Tuesday, November 12, 2019

Haraquiri a lo Misshima.




  En el libro titulado “Confesiones de una máscara”, el escritor japonès Yukio Misshima,  entre varias de sus confesiones, relata su excitación ante la imagen de un San Sebastián, del artista Guido Reni:
   
  “En el cuerpo del joven – que recordaba el de Antinoo, el amado de Adriano, cuya belleza tantas veces ha inmortalizado la escultura: no se veían rastros del duro vivir o de la decrepitud que en tantas representaciones de santos se veía. Contrariamente, en aquel cuerpo sólo había  juventud primaveral, luz, belleza y placer…
  Aquel día, en el instante en que mi vista se posó en el cuadro, todo mi ser se estremeció de pagano goce. Se me levantó la sangre, y se me hincharon las ingles, como al impulso de la ira… Mis manos, de forma totalmente inconsciente, iniciaron unos movimientos que nadie les había enseñado. Sentí que algo secreto y radiante se elevaba, rápido el paso, para atacarme desde dentro de mí. De repente estalló, y trajo consigo una cegadora embriaguez…
Esta fue mi primera eyaculación. Y tambièn fue el principio, torpe y totalmente imprevisto, de mi “vicio”.  (Interesante coincidencia es es que Hirschfeld coloque los “cuadros de San Sebastián en primera fila entre las obras de arte que producen especial placer al invertido”.  Esta observación de Hirschfeld nos conduce fácilmente a aventurar que en la inmensa mayoría de los casos de inversión, en especial la inversión congènita, los impulsos invertidos y los sádicos se encuentran inextricablemente mezclados.)"
   
  En 1995 realicè un dibujo a tiza pastel inspirado en Misshima. Algunos meses despuès de exhibirlo en una galería de San Francisco, inconforme con el dibujo, lo cortè en dos y destruí la parte superior. De este inmolado dibujo, sobrevivió  sólo la parte de abajo y un print digital, el cual por un tiempo colgaba de las paredes de una casa en Granada, Nicaragua; tal copia, según su coleccionista, le fue robada. Cualquiera diría que este gesto de destruir mi dibujo “Homenaje a Misshima”, fuera un premeditado “performance de Haraquiri sadomasoquista”, similar al trágico final del mismo escritor, el cual se suicida en la cumbre de su fama literaria a sus 45 años de edad, bajo el ritual del Haraquiri, rito de honorable tradición Samurai.  Tal ritual consiste en clavarse una daga en el abdomen y cruzarla de un lado a otro abrièndose las entrañas, luego el padrino de la ceremonia, debe proceder a decapitar cuando el torso se ha doblegado. En el caso de Misshima, su amigo  Morita, tuvo que asestar dos o tres golpes para lograr decapitarlo.
   
  Confesisones de una máscara, es una novela autobiográfica; en ella el autor va escudriñándose y desenmascarándose, en esas etapas de formación de la personalidad: niñez,  adolescencia y juventud.  Inicia relatando su relación con su  posesiva abuela, de la cual dice: a mis primeros años tenía una novia posesiva de más de 70 años de edad. 

  Misshima tuvo esposa, así como amantes. Visitó Nueva York; en una entrevista realizada en esa comsmopólita ciudad aparece con la típica chaqueta de cuero que usan los sadomasoquistas, practicantes del sexo rudo. Allí asistó a los clubs y a los saunas de homosexuales, quizás los mismos saunas que visitara el afamado bailarín escapado de la Unión Soviètica, Nureyev. 
   
  Su suicidio no es debido a frustración por una vida en el closet, (vida homosexual la cual escudriñó, gozó y dejó plasmada en su obra), sino que parece ser debido a sus ideas tradicionales, enmarcadas alrededor del culto al viejo Japón y a su emperador; la pèrdida de los valores tradicionales del Japón le causaban hondo malestar.  Cualquiera que haya sido la razón del suicidio, dejó una obra con un profundo e inteligente análisis sicológico, (escrito con el filoso escalpelo del cirujano), de lo que subyace bajo la máscara que muchos se resignan a llevar inescrutable hasta el final de sus días.
 

Otto Aguilar – Berkeley 11 de Nov. de 2019

Dibujo “Homenaje a Misshima” – Tiza pastel/papel - 1995

Friday, November 1, 2019

Laberintos del Hermitage.


  En el año 2011 regresè a Rusia, despuès de 26 años de haber estado allí cuando aún se llamaba Unión Soviètica. Rusia es ahora otro país, que mantiene sus tradiciones y su religión ortodoxa, y cierta nostalgia (en viejos rusos) por ese pasado soviètico; una Rusia con lujosos edificios modernos a la par de viejas catedrales medievales, con nuevos millonarios, magnates cuyas fortunas provienen de su corrupto pasado con la elite soviètica, asociados ahora con el nuevo zar, Putín; oligarcas que se aprovecharon de la privatización, al caer el comunismo, comprando o quedándose con propiedades o compañias del estado, similar a lo sucedido en Nicaragua cuando cae el Sandinismo en 1990. Igual que en Nicaragua, por un lado ves la opulencia de residencias de los viejos y los nuevos ricos ex funcionarios corruptos, y por otro lado ves la pobreza, los mendigos, los viejos ex hèroes de guerra, o trabajadores , languideciendo con miserables pensiones. o sueldos de hambre.

  Allí estaba la Plaza roja, que recorrí tantas veces!, plaza donde la momia de Lenin permanece aún como símbolo de una "momificada y cruel historia", el recuerdo de quien iniciara aquella revolución que terminó en los campos de concentración, en el Gulag, en las ejecuciones, en las deportaciones, en el exilio, en las hambrunas fabricadas. Aquella revolución bolchevique devoró a sus hijos, igual que había sucedido antes con la revolución Francesa, sucedió igual con todas las revoluciones que le siguieron a la de los bolcheviques, incluyendo la revolución nicaragüense.

  Al respecto, conversaba con un amigo:

  - Ahora que mencionas a Voltaire, recuerdo que èl igual que Diderot, mantuvo fluida correspondencia con la zarina Catalina la grande, y se me hace extraño que este gran humanista, este filósofo haya mantenido una amistad con la zarina, una dèspota según sus críticos, o una mujer inteligente, astuta, compulsiva coleccionista de arte y, de muchos amantes rusos. Voltaire, en su cuento Zadig, en el cual se retrata, nos pinta el mundo tal como lo concibe el filósofo ya maduro, desengañado de cualquier idílio sobre la humanidad, una humanidad cruel, víctima y victimaria a la vez.

  - A propósito de la zarina, contame de tu último viaje a Rusia. Contame sobre el Hermitage, el palacio de invierno de los zares y la historia esa de la silla de caoba nicaragüense donde la zarina tenía su orgasmo con su amante de turno, entiendo que hay un salón donde sus lances sexuales se llevaban a cabo, donde hay murales , decoraciones eróticas, que viste allí?

  - No ví esa silla, pero leí que en efecto existió. El museo Hermitage, que fue el palacio de los zares, está atestado de obras de arte, es tarea de varios días verlo todo. Catalina adquirió colecciones completas del mejor arte europeo de todos los siglos, así como bibliotecas de eminentes filósofos tales como la de su amigo Voltaire y la de Dideror.

  - Que pensaría Catalina la grande, amante de las artes y de los hombres guapos, sobre los homosexuales?

  - Habría que indagar en su abundante correspondencia entre sus amigos como Voltaire, un filósofo muy liberal, es probable que ella conociera algo de la bisexulidad del príncipe padre del primer zar de Rusia Iván el terrible, el cual igual que su padre, fue bisexual, sin embargo esto no le impedía ordenar la ejecución de un cortesano acusado de haber participado en orgías homosexuales. De igual manera la zarina Catalina, quizá sabía de la bisexualidad ocasional del zar Peter I, el artífice de la bella ciudad de San Petersburgo. En la cultura rusa hay vidas dramáticas de artistas que despuès de autocensurar su sexualidad, terminaron suicidándose, como el escritor de Las almas muertas, Gogol, el cual sometièndose al fanatismo de un padre quemó la segunda parte de su obra maestra Las almas muertas, el ayuno y penitencias lo condujeron a la muerte; otro caso es del compositor Tchaikovsky. Hubo un período donde la tolerancia sexual era un poco más abierta, más aceptable, fue el llamado Período Plata, donde artistas y escritores como Zinaida Grippious, escribieron obras de explícito tema homosexual, sobre el fotógrafo Wilhelm Von Gloeden y sus sensuales fotos de efebos al estilo del amor griego. Despuès la revolución bolchevique de 1917, se revertió esta apertura sexual y se tildó de desviación tanto sexual como ideológica a la homosexualidad. Máximo Gorky, el escritor que a pesar de sus criticas a las arbitrariedades, a la represión del recièn iniciado proceso revolucionario, despuès regresa asimilado al bolchevismo y se convierte en el escritor de la propaganda de la literatura del realismo socialista en la Rusia comunista, es un caso complejo, muy paradójico. Gorky en un discurso homofóbico, afirmaba que acabando a la homosexualidad se combatía al capitalismo. Establecido en Rusia despuès de su autoexilio, Gorky escribiría el articulo Solovki, donde hacía apología y pintaba un cuadro idílico de los primeros campamentos de trabajos forzados. De igual manera hará lo mismo despuès de su visita a la construcción del canal en el mar Báltico, bajo las órdenes de Stalin. Gorky, ya viejo y enfermo, caería víctima tambièn bajo la paranoia de Stalin quien ordena a los doctores administrar medicamento que aceleraría el final del escritor.

   - Hay en la historia de las revoluciones latinoamericanas que sucedieron despuès de la de Rusia, casos similares al del escritor Gorky?

  - En la revolución sandinista de los años 80's, hay casos parecidos al de Gorky, porque coquetear con el poder es muy productivo. Tanto en Cuba como en Nicaragua, han habido escritores (igual que pintores, etc) que se pavonearon con la elite, mientras que otros optaron por apartarse aunque esto significara enclaustramiento, la no publicación de sus obras, la muerte civil. En el caso de la revolución cubana, encontrás a escritores de la elite que gozaron de los privilegios que deja el coqueteo con el poder. Del escritor nobel de literatura, Gabriel García Márquez,   íntimo amigo de Fidel Castro, se dice que abogó ante èste por algunos escritores caídos en desgracia, igual se dice que hizo Gorky por escritores disidentes ante Stalin. Por otro lado encontrás a muchos de los escritores cubanos tildados de disidentes, los cuales pasaron desapercibidos, enclaustrados, marginados de las editoriales oficialistas, apartados como parias como el caso de Lezama Lima, Virgilio Piñera, Reinaldo Arenas, tanto por diferencias políticas con el règimen castrista así como por sus preferencias sexuales.

(Párrafos de : Laberintos del Hermitage)

Otto Aguilar
Berkeley  11/1/2019

(Foto; Hermitage, San Petersburgo - 2011)